¿Una señora o una calavera?

Esta es una imagen ambigua en la que podemos observar más de un objeto distinto. Al ver la imagen de lejos parece una calavera, pero si nos acercamos y observamos el detalle se puede distinguir una bella mujer, de finales de la época victoriana y de cuidado aspecto, sentada en su tocador provisto de un amplio surtido productos de belleza y un espejo donde se ve reflejado su hermoso rostro.

«Todo es vanidad» la creo Charles Allan Gilbert cuando solo tena 18 años y más tarde la publico y se hizo famosa. Hoy en día existen multitud de variantes de esta imagen.

La belleza de la mujer y su reflejo en el enorme espejo reflejan a lo lejos un enorme cráneo que nos recuerda la muerte. Por muchos cuidados, por mucho tiempo que dediquemos a mejorar nuestro aspecto, la belleza, la juventud siempre se pierde. El atractivo físico solo es un estado pasajero en la vida y el tiempo siempre acaba dejando mella. La juventud se consume con el paso de los años, al igual que la cera de la vela, que da una tenue luz a la habitación y se va consumiendo a medida que pasan los minutos.